la Inteligencia o La Ilusión de tenerla
Una visión diferente
Hace unos 6 millones de años tenemos en común entre los chimpancés y nosotros los humanos, un pariente que nos acerca a un comienzo o un tronco de donde saltamos los demás primates. Tal vez el hecho de tener vida es adquirir parte de conciencia, pero no tan manifiesta como cuando como hombres nos percatamos de ello. La vida infinitesimal precursora de vida, en ella venia la semilla de la conciencia y luego de la evolución en inteligencia.
Si percibimos, nuestro sistema solar como un ser viviente, que nació del gas luego se desarrollo, maduro a una estrella, luego los planetas y que está vivo, cumpliendo su ciclo de vida. Podemos afirmar que todo está vivo en el universo.
El universo es vida.
El comienzo de la Ilusión
Hace unos 70,000 años comenzamos a dejar huella de nuestra inteligencia, lo que nos diferencia del resto de mamíferos. Pero los mamíferos ya en si fueron una evolución, hacia la conciencia, por el trato afectivo con la madre, porque era la vida y supervivencia para el niño, hasta la fecha lo es. Ese trato, el calor cercano de la madre, dieron nacimiento, y; fueron la semilla de sentimientos que ahora son muy elaborados.
Resulta que con anterioridad compartíamos más cosas con el chimpancé, gorilas y demás primates, nuestro ritos de apareamiento, de lucha del territorio, un cierto grado social que hasta ahora conservan nuestros parientes los simios, pero lo importante es que en algún momento de ese tiempo anterior se creó un mínimo de conciencia en las diferentes especies precursoras del homo sapiens, fue que las cosas se repetían, y lo más importante el hombre es el único animal que ríe, y se ríe de sí mismo. El hecho de que algún congénere se cayera ya sea por velocidad adquirida o por ir mirando a otro lado, nos comenzarían a hacer diferentes.
Muy sutilmente, ver que las estaciones se repetían y que los seres queridos las mamas o los viejos morían en invierno. Sellarían aún más algo que ahora llamamos memoria. Para una hembra quedarse embarazada era una presa fácil, tenía que buscar un buen cazador que asegurara el sustento de ella y del crio, y el hombre tenía que memorizar los lugares mejores de caza, por donde había partido para poder regresar, la memoria.
Memoria