El domingo pasado fuimos a la piscina a darnos un baño mi mujer, mi hijo y yo
Llevamos bocadillos, una nevera pequeña con refrescos todo para pasar el día
Como muchas familias, para pasar el domingo
Nos divertimos, nos bañamos y luego a tumbarse un rato en el césped; el hecho de tumbarte a observar sin ver es un pasatiempo.
Un niño estaba jugando alegremente con su padre,
tendría un año y medio porque no era muy hábil caminando
había una comunicación plena el niño jugaba y reía el padre a gusto. Era una conversación de ida y vuelta
Hasta que el niño se cansó, se lastimo el piececito porque estaba descalzo en el césped
Se puso a llorar y se acabó la felicidad
El padre quería seguir con el juego
Pero el niño quería cambiar de juego, pasar de juego
Tal vez por estar cansado, por lo de su pie, pero ya no quería seguir ese tema de juego
El padre se comenzó a molestar, a insistir con lo que le ha había dado resultado y el niño a llorar mas
Le comenzó a hablar como a un adulto; como si el niño le entendiera y amenazar que si seguía llorando se irían de la piscina. Como si el niño tuviera consciencia de que esta en una piscina.
El niño siguió llorando y la conversación subió de tono
Se acabo el momento de euforia, de felicidad
Continúo insistiendo en voz alta al niño y hablándole como a un adulto, como si entendiera el niño.
El niño seguía llorando alcanzaba en la distancia sentir que seguía llorando, después que decidió irse con el niño.
Los nuevos padres
Donde esta ese talento de saber entender lo que siente un niño, para lograr el resultado, donde esta ese desprendimiento del yo, del ego de los padres y saber que el niño ha venido sin nada de información en su memoria, que todo lo que le damos será su equipaje con el que viajará
Hay que tener talento para saber qué es lo que quiere el niño, que es lo que realmente quiere:
tal vez el pañal tenía que cambiarlo, de hambre, cansado y no que es lo que él «Padre quiere».
Los nuevos padres se tienen que enterar y ser conscientes de:
- Nosotros te hemos traído aquí porque queríamos tener un hijo
- tú nunca has pedido que trajéramos
- estamos obligados a ser responsables y darte lo mejor de nosotros
Siempre tener la mano abierta
porque para dar
hay que abrir la mano y para recibir también.